domingo, 28 de mayo de 2017

EDITOTIAL 71


En la edición 48 escribí algunas líneas sobre William Gibson -el padre del cyberpunk - y su novela Neuromante (1984), obra seminal que visibiliza este subgénero de la ciencia ficción . Al indagar por los aspectos que dieron forma a la obra de Gibson, me surgió, repentinamente, el siguiente interrogante: ¿cual será el devenir de la ciencia ficción latinoamericana en estos tiempos de inmediatez y obsolescencia? El cyberpunk aparece como resultado de las tensiones sociales, culturales y tecnológicas de la década del ochenta. Con la publicación de "La Condición Posmoderna" de Jean Francois Lyotard y “El Shock del Futuro” de Alvin Topfler, el desarrollo de los primeros computadores personales, las investigaciones sobre inteligencia artificial y el auge corporativo japonés que inundaba el mercado con televisores, walkmans, vhs y otras maravillas tecnológicas; se fueron sumando para establecer ese ecosistema que incubaría al Cyberpunk. En ese ecosistema un puñado de escritores tomaron el valor para declarar al mundo un modo de ver el desierto de la realidad, la condición humana y el poshumanismo

Si bien el cyberpunk significo un fulminante destello revolucionario frente a la anquilosada ciencia ficción, en Latinoamérica su influencia daría pie a un conjunto de obras y autores aguerridos que tomarían en préstamo algunos de sus elementos y los combinarían con  las problemáticas propias del sur del continente: desigualdad social, insurgencia, protestas, concesiones, explotación minera; entre otros. En breve periplo literario se encuentran obras como  "Guerrilleros: una salida al mar para Bolivia" en la que el escritor argentino Rubén Mira nos adentra al uso de microchips, ingenios tecnológicos, cocaleros y corporaciones que luchan por acaparar el control del agua y la energía. también el genial Edmundo Paz Soldán con sus obras sueños digitales y el delirio de Turing, en la que nos da un Tour por una Bolivia con tecnología de primer mundo funcionando en un entorno precario y conflictivo de dictadores, hackers y espías. 

Finalizando este rápido periplo no estaría completo sin la reciente revelación del ilustre diseñador gráfico y comunicador visual Jorge Baradit – un visionario chaman de la palabra – su obra representa el pináculo de la influencia cyberpunk, aderezado con los mitos mapuches, mayas, vikingos y situado en ciudades biomecánicas que semejan costras que han deformado la epidermis de la madre tierra. En el año 2005, Baradit muestra un manuscrito a un amigo, que luego lo llevaría a manos de Cristina Palet, que luego decide publicarlo con ediciones B, bajo el sello Nova. Se trata de su opera prima Ygdrasil

Ygdrasil (2005), destila una serie de eventos que desencadenan el alumbramiento de un genero al que han denominado "cyberchamanismo", pero que el mismo autor prefiere llamar Realismo Mágico 2.0. Debo admitir que esta novela es una descarga ecléctica con una aceleración constante de doscientas revoluciones por pagina. Pero antes de seguir el simple hecho de ser diseñador gráfico, al igual que este servidor, le brinda una aproximación mas lucida del canon literario dejado por Borges. La tradición anglosajona ha dejado sus huellas en muchos de los trabajos mencionados, en particular las obras de Philip K. Dick (figura tutelar del universo ficcioramico), William Gibson, Neal Stephenson, Ballard, Bradbury, Sturgeon, Adams, Vonnegut y Clarke; pero lo que ha logrado Baradit, sin duda, no tiene parangón en Latinoamérica.

Ygdrasil es una experiencia no apta para conformes. Cuando te metes en la piel de Mariana, su protagonista, no se puede evitar pisar el acelerador a fondo para dejarse llevar por el delirante ritmo, acompasado por un soundtrack híper-tecno industrial que amalgama asesinos, traficantes, chamanes, espías y muchos mitos latinoamericanos. Tras terminar esta novela sentí como resolvía parte de mi  interrogante. Al cruzar algunas palabras con mi amigo Rodrigo Bastidas, coincidimos en que "si logramos mezclar nuestras tradiciones culturales con la tecnología de primer mundo y las dificultades propias de nuestro entorno, lograremos desarrollar un verdadero estilo narrativo que nos identifique, que nos diferencie del resto". El editor y escritor español Miquel Barceló, cuando recibió el manuscrito de Ygdrasil de manos de la editora Andrea Palet, acuño inmediatamente el termino "cyberchamanismo" para describir el innovador giro literario de Baradit, quien hasta entonces se desempeñaba como diseñador gráfico, que produciría una verdadera revolución en el panorama narrativo latinoamericano. 


Como parte de la labor pedagógica de este fanzine, se desarrollara un tríptico sobre el alucinante trabajo de Baradit,  que inicia con su primera novela Ygdrasil (2005), producto de un ejercicio de escritura diaria, hasta su último libro de cuentos La guerra interior (2017).  Su espectro temático va desde asesinas cyborg que se juntan con inteligencias artificiales hasta guerras entre chamanes y brujos por el control de la pachamama. Solo prometo que será un periplo que cambiara toda tu percepción de la real.

viernes, 30 de diciembre de 2016

El cyberchamanismo de Baradit: cyberpunk y mitología latinoamericana

Con gran satisfacción finalice la apasionante lectura de Ygdrasil (2005),  primera novela del diseñador gráfico y escritor Jorge Baradit. Baradit articula la tradición literaria del cyberpunk, en especial de neuromante, con las creencias y mitos de algunas tribus de la tierra de fuego. Es realmente impresionante como su visión nos induce a un mundo poblado de implantes, redes cibernéticas, realismo sucio, intereses corporativos y fanatismo religioso en el cual la comovisión indigena sobrepasa a la tecnología.

Sin adentrarme en detalles de la narrativa, el argumento principal versa sobre la imposibilidad tecnológica y su completa emancipación gracias a rituales tantricos sexuales, cuyas vibraciones se sintonizan con el sonido del cosmos. En las subtramas incluye a los espíritus de la desaparecida tribu de los Selknam, el mito del Imbunche, el gran espíritu del Tangata manu, al igual que toda la carga de la religión católica, que resultaran en un fanatismo mesiánico de un nuevo dios, muy similar a lo que sucede en Neuromante, el advenimiento de un nuevo orden. También me recordó bastante la trilogía Nikopol del gran Enki Bilal, quien ambienta su historia en un futuro distópico en el cual existen conflictos bélicos y dioses que atestiguan un nuevo advenimiento.  

Es sin duda un trepidante thriller muy latinoamericano, abundante en ráfagas descriptivas que trazan una radiografía de Latinoamérica, sus costumbres, sus jergas y ante todo su integración ante la hibridación tecnológica del "ciber-chamanismo", concepto acuñado por Baradit en el que se encuentran rastros de implantes, castas sociales, esoterismo y religión. Esta historia deja un sabor agradable en la medida de sacar provecho de todo aquello que nos construye culturalmente, es decir, por que seguir usando naves espaciales y pantallas táctiles, cuando se puede hablar de aquello que no siempre es reconocido, aquello que puede ser un factor diferencial al momento de hacer una ciencia ficción mas local sin caer en los peligros del realismo mágico o el realismo degradado. Solo me resta decir que es una lectura muy recomendada para aquellos que quieren sacudirse y al mismo tiempo sorprenderse.

domingo, 25 de septiembre de 2016

Mas que un oficio técnico: la ilustración en la era de la hiperrealidad

Imagen cortesia de ImagenPalabra 7
A propósito de la séptima versión del salón de Ilustración ImagenPalabra, iniciativa liderada por un ecléctico grupo integrado por varios colectivos de ilustradores colombianos, es bueno hacer un estado del arte con el animo de visibilizar las tensiones de un campo en expansión, no se trata de establecer lo que es de lo que no es, al contrario, la  ilustración converge con una multiplicidad de gramáticas visuales, plataformas, soportes y temáticas.

Tratar de definir la ilustración resulta tan complejo y definitivamente descabellado como definir una fantasmagoría. De algún modo nuestra cultura, siguiendo la línea de Sartre, ha capturado y encarcelado un imaginario de la ilustración que se ha distorsionado a razón de los diversos campos de producción que la requieren. Si bien somos los herederos de Durero, la ilustración se ha desbordado revelando su poliédrica naturaleza que no se puede encarcelar en un ejercicio técnico, la técnica es solo uno de sus componentes mas no el último.

Situándome en ese lugar de frontera entre ser consumidor, productor y docente; puedo afirmar que cada vez la ilustración se expande en temáticas, técnicas, relatos y formas de ser y hacer ilustración. Hacer un buen dibujo no te convierte tampoco en ilustrador, esto se suma a la técnica que siguen siendo componentes que atraen la atención del ojo. Una ilustración requiere tener la capacidad de narrar, de explotar los conceptos, las figuras retóricas, unos personajes y atmósferas que nos ayuden a sumergir en esa opinión, esa postura que tiene el ilustrador frente al encargo que resuelve. Muchas veces se cree que el ilustrador es solo un mecanismo para hacer tangible el precario imaginario prestado de un contratista famélico, bajo en nutrientes conceptuales y alto en grasas globalizadas.

Para este año la enorme muestra evidencia tensiones que validan y reconfiguran la comprensión de esta categoría que oscila entre oficio, campo y disciplina. Al ver los trabajos puedo identificar tres núcleos particulares: ejercicios de técnica,  caza-imaginarios y relatos visuales. En cuanto al primero pude ver trabajos que en verdad eran un grandilocuente do de pecho que indica el virtuosismo de quien lo realiza: pinceles digitales, tintas, color, ecolines. La segunda se asocia con esas imágenes que ya han sido vistas y se remasterizan con un cambio sutil de atmosfera o de elementos que circundan la imagen, en estos tiempos tan hipervisuales encontrar nuevos imaginarios se hace una labor altamente fatigante. La última, relatos visuales, nos muestra unos personajes que desarrollan unas acciones en un mundo que no siempre es el real, por el contrario se trata de engañar a los sentidos para que edifiquen una realidad que permita alimentar la pobre imaginación de nuestros días.


El punto es, que en algunas instituciones, la ilustración no se entiende como una categoría que trasciende la técnica. No debe ser un ejercicio de reproducir aquello que ya existe, se trata mas bien de ver las posibilidades que puede ofrecer en términos de expresión, gramática visual, vocabulario, formas y ante todo discurso. Si nos quedamos imitando el aleteo de una mariposa, el rostro de alguien o una composición conocida. No niego que estos ejercicios sirvan de aprendizaje, pero quedarse en ello no es bueno. Felicito a todo el equipo ImagenPalabra, a los ilustradores e ilustradoras que participaron, a los panelistas, a las instituciones involucradas, a los espacios de exhibición y demás personas que hacen posible están gran vitrina de la ilustración.     

domingo, 4 de septiembre de 2016

ARCHIVO R3B3-T35: “EL CRONONAUTA DE LA ISLA CIRCUNSTANCIAL


En el 2099 las cosas dejaron de ser sencillas tras el revolcón informativo impuesto por el MinInfo. El papeleo se incremento hasta para consultar algún tema banal, en especial si era ciencia ficción. El tribunal del dato sagrado ordeno que los formularios de solicitud fueran no discrecionales. La única forma para acceder a cualquier búsqueda era encriptar el asunto para pasar desapercibido. Solicite hace tres semanas al Topo el expediente R3B3-T35, me dijo que costaría el doble de lo habitual, una alta inversión pero valdría la pena. Topo era un chaman informático, practicaba la invocación de datos, además de contar también como asesino a los cuatro evangelistas, él sabia como encontrar cualquier cosa. Recibí la notificación en mi buzón electrónico en la mañana del día 21. Ahora era cuestión de salir a la purulenta calle, era tiempo de coger de nuevo el Chetomasiv, sentir la nauseabunda aglomeración transhumante de 20 millones de parásitos.

Tras dos horas y media llegue mejor de lo que esperaba. Mientras hacia antesala en la fila, Imaginé por un instante que a la salida seria testigo de como los que reclamaban los folios serian parte de una nueva especie endémica que produciría una nueva prehistoria. Vaya, o que tal si me encontrara una transcripción decodificada de una cinta de casete que relata la llegada de unos seres anfibios, reptilianos por así decirlo, que se ocultaron tras pieles sintéticas que los hacían mas humanos que los humanos. Ideas al fin de cuentas que flotan en el viciado aire de la realidad, ese denso manto que las oculta a los incautos, pero que para aquellos que no creen en la realidad se les facilita tomar en cuenta, ojala fuesen mis ideas. Por fin, llegue a la recepción y la poco amable asistente, entrada en años y algunos kilos de mas, me entrego una carpeta legajadora algo gastada – llevaba guardada cien años – y con olor a trópico, al fin tenia en mis manos la memoria de René Rebetez, no había tiempo que perder.

La ansiedad hizo mas corto el viaje, subí las escaleras y llegue a mi madriguera. Aun faltaban algunas horas para el alba, encendí la lámpara alógena y me dispuse a leer el expediente. Al abrirlo un aroma marino penetro en mis fosas, hacia mucho que no sentía ese olor desde el viaje que hice con mi padre a la costa satélite. Las primeras líneas son fascinantes: fue el fruto de la relación entre la mecánica quántica y la improvisación. Su padre fue un relojero suizo y su madre una artista colombiana. René nació en una finca de la sabana de Bogotá, en los alrededores de Subachoque, así lo confirma el investigador  Carlos Moyano Ortiz en su artículo Crononauta Insigne publicado en la revista Número. Por aquel entonces no se percibía el fantasma de la contaminación ni tampoco el de la sobrepoblación. El pequeño y su madre emigran a Bogotá y se instalan en una enorme casona ubicada en Las Aguas, exactamente en la calle 16 con carrera segunda. La propiedad era de Dionisio Cortez Mesa, su abuelo, allí tuvo su primer encuentro con la literatura gracias a las historietas de Tarzán, Dick Tracy y Anita la huerfanita, dato brindado por la investigadora Mónica Sarmiento Duque en su articulo Como conjugar todos los tiempos, publicado en la revista gaceta de 1993. Cuando su abuelo fallece, la gran casona se convierte en un espacio mágico para Rebetez, luego de encontrar unos viejos ejemplares de Julio Verne, Emilio Salgari, Charles Dickens y Robert Louis Stevenson, sospecho que este último siembra la idea de convertirse en viajero constante y pirata visionario.

Es momento de preparar un café, además de estirar los brazos. La cafetera instantánea hizo lo suyo, me sirvo una gran taza y  Continuo: A los 16 años junto un dinero y decidió que viajar era su destino, en Buenaventura toma el barco y zarpó rumbo a Suiza para conocer a su familia paterna. Días antes del viaje el joven Rebetez atestigua como el fuego carcome el alma de la Atenas suramericana, la gente alebrestada y el caos del Bogotazo jamás se borrarían de su memoria. Estudio en el liceo Cervantes, donde conoció a Camilo Torres, líder del grupo de scouts, quien luego seria sacerdote y guerrillero. Luego fue al San Bartolomé pero también lo expulsaron. No era por su rendimiento, su actitud trasgresora lo ponía en el ojo de los rectores.

Tras embarcarse en aquel puerto inicia su periplo por Ginebra, a veces escapa a Paris, vuelve a Colombia para dirigir la revista Visión, Semana, lugar privilegiado desde el cual ver la realidad nacional, decepcionándose de la clase dirigente que estaba asesorada por la corrupción, la mezquindad y la torpeza – que no dista mucho de nuestra actualidad – y también dirigió el suplemento La Calle para el cual escribe poemas con aire revolucionario, que no cayeron bien por cierto en el noble espíritu de Alfonso López Michelsen, lo que le obliga a renunciar para llevar si vida según sus valores. 

Es así como viaja a Cuba, juega ajedrez con el Che Guevara, y le gana, y además conoce de cerca el proceso de la revolución, pero su interés recae en la Santería y la filosofía de las religiones afroamericanas, a pesar de los vientos revolucionarios los intelectuales son reaccionarios a estas tradiciones tachándolas de alienaciones pseudoreligiosas, cuando son esas tradiciones lo que evidencia la resistencia frente a los procesos de colonización. De alli vuela a México, pues no había vuelos directos a Bogota y decide quedarse en el D.F. por un lapso de veinte años. Allí conoce al mimo, dibujante, escritor y director de origen chileno Alejandro Jodorowsky al cual describe Rebetez como: “un artista integral, un hacedor de épocas, un avatar, un iniciado que siempre es vulnerado por la estética.”Juntos editan Crononauta una revista orientada a la ciencia ficción, luego en 1967 la editorial Diana, en su colección “Escritores Mexicanos” publica La Nueva Prehistoria, antología de relatos que mezclan la rabia insolente juvenil con la inteligencia literaria heredada de autores como Bradbury[1], Sturgeon[2], Asimov[3], Huxley y C. Clark; editada en pasta dura y con un detalles del jardín de las delicias de El Bosco. En sus páginas se pueden evidenciar los tópicos que serán transversales en su obra: los mitos, las voces milenarias, los astronautas, las naves espaciales, la cibernética, el ajedrez, la simetría de la condición humana. 

Han transcurrido mas de tres horas, ya se manifiestan las primeras luces del amanecer y sigo revisando los papeles, fotos y recortes que habían acumulado los del ministerio. Al parecer sometieron a interrogatorios a unos sujetos que afirmaban ser parte del bastión cienciaficcionario zero. Entre ellos estaban Louis Cyphre, F. López y el Numerologo. Sus testimonios quedaron registrados en micro cds que se dañaron con el revolcón.  Volvamos a nuestro asunto.

Tras tres días de interrogatorio en Puerto Principe, logra ser absuelto por su pasaporte suizo y se refugia en la casa de su novia haitiana, ellos lo conectan con George, un negro alto y huesudo que vivia en Maigate. George le enseña los misterios ocultos de la tradición africana y con ellos Rebetez crea su primera película, La Magia, que tambien tenia extractos del Popol Vuh. Viaja a Japón y conoce sus tradiciones ancestrales, incluso causa sensación por su aspecto, en especial por su barba. Nota que el México indigena y el Japon milenario tienen demasiados parecidos. Traduce El Libro del Dragon,  un tratado del Zen moderno. De nuevo la brujula apunta en direccion a Bogotá, decide comprar un tiquete con escala en San Andrés Isla, su último refugio. Antes de eso una anotacion relevante: en México estudia las enseñanzas de Gurdjieff, el maestro mistico y compositor que conoció el cuarto camino.

Ya en San Andrés se instala en la Tom Hooker Street, allí construye en dos años su casa, profundiza sobre el sufismo, prologa varios libros y empieza a ser reconocido públicamente. El investigador Moyano Ortiz escribe:
“Ha escrito literatura de anticipación, ha pensado en lectores venideros y en historias que cumplan con los cometidos del misterio poético. Tiene 67 años, su apariencia es saludable, disfruta con desenfreno del fulgor del baile y de las mieles de los placeres terrenales, porque siendo místico no es precisamente un asceta. Es un hombre con una gran vocación por la felicidad y el ingenio. Transpira buen humor y no duda que entrará al año 2000 con energías suficientes para terminar su ciclo creativo. Brindamos con Bush Rum, exaltamos la memoria de los piratas y de la Gran Hermandad de la Costa, nos referimos a las páginas de Alexander Exquemelín, cirujano y bucanero, y finalmente nos deseamos suerte. Algunas semanas más tarde, René Rebetez ya no estaba en este mundo.”

El 31 de Diciembre de 1999 René Rebetez fallece, en su estudio se encontró un mensaje cifrado con un algoritmo que fue desencriptado años después, era un mensaje de la Hermandad Lunaria, al parecer un tal Rocky le envío la señal para abandonar su presencia corpórea e integrarse a las estrellas. “Aun hay más” dijo en su epitafio. Fin del reporte.
Un enorme desaliento, eso me dejo, la verdad este cronista, mas bien crononauta, es digno de ser divulgado nuevamente. Es momento de visitar a los viejos impresores del distrito R1-C4URT3, veamos si podemos revivir algunos de sus cuentos.

Noticia de última hora:
Reportan actividad anómala en el distrito R1-C4URT3, al parecer los militantes de la célula cienciaficcionaria zero han vuelto a reactivar las viejas rotativas, la fuerza desmemorial ha capturado a un antiguo empleado del deposito de información que se dedicaba a la investigación privada, en sus manos se encontró un expediente vetado por el Tribunal del Dato Sagrado, cuya ficha es R3B3-T35. Seguiremos informando…Aun hay más.      



[1] Ray Bradbury (1920-2012) Escritor estadounidense especializado en terror y ciencia ficción. Conocido por sus libros Cronicas Marcianas y la distopia Farenheit 451
[2] Theodore Sturgeon (1918-1985) Escritor estadounidense de prosa elegante y poetica, dotaba a sus relatos de cambios repentinos que el lector no percibia.
[3] Isaac Asimov (1920-1992)

domingo, 28 de agosto de 2016

Editotial 63 EL CRONONAUTA DE LA ISLA CIRCUNSTANCIAL




David Hartwell (1941-2016), editor y crítico literario estadounidense especializado en ciencia ficción, terror y fantasía, publicó en 1989 la antología The World Treasury of Science Fiction, compilatorio con lo más selecto de la ciencia ficción hasta entonces. Entre los autores figuraban los grandes Philip Dick y Ray Bradbury, el argentino Jorge Luís Borges y el escritor de origen Colombiano René Rebetez, entre otros. El cuento seleccionado por Hartwell para este antología fue La Nueva Prehistoria, un particular relato que combinaba elementos de Bradbury, Sturgeon y Lovecraft para plasmar su postura crítica de una sociedad atrapada por las filas. Espere un momento ¿No ha oído hablar alguna vez de René Rebetez verdad? Bueno, la verdad es que yo tampoco lo conocía, de hecho lo he venido a leer hace un año, eso indica el grado de colonización cultural  que a veces oculta nuestro valuarte artístico. Vera usted, querido lector o querida lectora, René Rebetez es, sin duda, una de las grandes figuras de la ciencia ficción que ha tenido Colombia, sin embargo su obra fue reconocida mas afuera que acá,  sus primeros cuentos por ejemplo se publican en México y Estados Unidos. A finales de los noventa la Editorial Magisterio, Espasa y Elektra editan su obra, es entrevistado por Gloria Valencia, se escriben artículos sobre su trayectoria y lo designan jurado del primer concurso de cuento de ciencia ficción en 1998, al año siguiente, 1999, la parca le daría el aviso para dejar su enorme corpulencia y viajar con Rocky Lunario mas allá de los confines del mundo terrenal.

Proyecto realizado junto a Alejandro Jodorowsky
Paréntesis, Por recomendación de un buen amigo me leí Paranormal Colombia del escritor Mario Mendoza – si, el autor de Satanás – quien anota en la introducción lo siguiente: “Un autor como René Rebetez (viajero, místico, estudioso del esoterismo, maestro sufi, escritor de ciencia ficción) nunca obtuvo el lugar que merecía porque el realismo, justamente, era y sigue siendo la óptica imperante” (Mendoza, 2014: 10). La verdad es que las grandes editoriales aun no le prestan atención a los escritores de ciencia ficción, creo que aun nos ven como lo señalo Bruce Sterling en bufones de la corte, sin embargo ya existen pequeños bastiones de resistencia que han acogido a la ficción, entre ellos: La Laguna, Milinviernos y Mirabilia. Gracias a ellos y su esfuerzo seguimos abriendo la senda para reavivar la llama de la ciencia ficción. Cierro el paréntesis.


Retomando el hilo, mi primer encuentro con la obra de Rebetez fue concertado por el gran Marco Vortice Rebel, administrador de la excelente librería La Valija de Fuego. Un día pase a visitarlo, mientras observaba los anaqueles él me mostró un ejemplar de “La Nueva Prehistoria” de la editorial Diana, sello mexicano. La portada tenia un fragmento del Jardín de las Delicias de El Bosco, sin darle mas vueltas lo adquirí. Dicho ejemplar se convirtió en la llave que abrió una nueva veta de exploración que me conecto con sus seguidores entre ellos Luis Cermeño (editor del sello Milinviernos y escritor de ciencia ficción), Felipe López (administrador y editor de Mirabilia Libros) y también la librería Casa de Letras.



Cuando les comente, tanto a Cermeño, como a López y Casa de Letras; que haría un homenaje a Rebetez me facilitaron bastante material, lo cual agradezco enormemente, pues el objetivo de esta publicación mas allá de cualquier excusa banal, es el de la divulgación de los tópicos y autores que este amplio género literario ha generado a lo largo de casi cien años. Sin mas preámbulos pasen, pasen, conozcan el perfil de este magno escritor que postulo la preocupación social sintonizando los canales narrativos de Bradbury, Sturgeon y Lovecraft. Que vivió a la altura de sus sueños y murió como todo un pirata en una isla que lo acogió como ningún otro lugar, donde paso sus últimos días recordando como pudo liberarse de esas criaturas que hacían fila, de cómo se libero de la masa. 


Así tambíen lo confirma es escritor Ricardo Burgos en su tesis acerca de la ficcion en Colombia


Editado por Editorial Diana en 1967
Cronológicamente el primer "escritor de ciencia ficción " que se asoma en Colombia es René Rebetez con su labor editorial en Crononauta, con su obra La Nueva Prehistoria y otros cuentos (1967), su ensayo sobre el género La Ciencia ficción-Cuarta dimensión de la literatura (1966) y alguna antología de ciencia ficción universal también editada en el México de 1966.Aunque todos estos trabajos ocurren en "el país de los charros" (un país cuya apertura a la literatura moderna ya los medios masivos de comunicación en los 60. era mayor que en Colombia), que sus textos ya estaban siendo recepcionados en nuestro medio, lo refleja la nota que el mismo Rebetez considera en exceso laudatoria (45), con que Germán Espinosa lo aborda en el artículo ya referido de 1967 ("La fantasía en casa de lo real-La ciencia ficción y la literatura fantástica en Colombia"). 


En el pequeño concierto de autores colombianos delgénero, Rebetez es la figura más conocida de nuestra ciencia ficción tanto nacional como internacionalmente. A ello no sólo contribuye que la mayoría de sus libros hayan sidopublicados en el exterior y comentados favorablemente por autores latinoamericanos delgénero como el cubano Oscar Hurtado (46)sino también su inclusión en revistas norteamericanas como The Science Fiction and Fantasy Magazine y antologías de distintospaíses del mundo entre las cuales la más prestigiosa es The World Treaaury of Science Fiction ( donde su cuento La Nueva Prehistoria es una de las dos contribuciones latinoamericanas junto al Tlon, Uqbar, Orbis Tertius de Borges). Tras su etapa mexicana, Rebetez se desconectó de la ciencia ficción e incursionó en temas que le son caros como el sufismo o el budismo zen, en tanto para este escritor asuntos como esos “también son ciencia ficción” (opinión comprensible si consideramos que para Rebetez, el género es una de las modalidades modernas de la literatura mística) (47). En los últimos años, en la vida de Rebetez han acaecido dos retornos: En primer lugar se ha vuelto a residenciar en Colombia y en segundo lugar en 1996 –y paradójicamente por primera vez en su país- retorna al género con Ellos lo llaman amanecer y otros relatos, una colección de algunas narraciones de La nueva prehistoria y otros cuentos, junto a otras de su más reciente producción






lunes, 22 de agosto de 2016

Sin lugar para los dioses: una reseña de American Gods

Imagen tomada de http://lahoradelector.blogspot.com.co/2015/10/resena-de-american-gods-de-neil-gaiman.html


Tras dos semanas de lectura he concluido con la fantástica novela de Neil Gaiman "American Gods". Gracias a Mirabilia Libros adquirí la excelente edición de Roca Editorial con varios adendos que ayudan a comprender el relato. Sin duda su prosa es dinámica, inmersiva y sus personajes están bien construidos para un relato que tiene mucho de ese tono road movie. A grandes rasgos esto es la historia: los procesos de inmigración a Estados Unidos no solo trajo personas de diversos lugares, junto con ellos también llegaron sus creencias y de paso sus dioses. Si bien en el viejo continente su poder estaba basado en una férrea creencia y sacrificios en su honor, en la tierra de la libertad poco a poco aquellos fieles devotos dejaron de creer en los antiguos dioses para adorar a los nuevos dioses de la modernidad: la radio, la televisión, la internet. Los antiguos han vivido mucho tiempo entre nosotros y al ver como se avecina su extinción deciden armar un timo, un engaño que garantice su longevidad. En el ojo del huracán aparece Sombra, un enorme hombre que ha estado en prisión por tres años, esta justo a salir para reencontrarse con su esposa, Laura, y su mejor amigo para recuperar la vida que ha perdido por un ajuste de cuentas. Sin embargo los hilos del destino obran en su contra y todo comienza con la fatídica noticia de la muerte de su esposa en un accidente automovilístico. Al salir de prisión Sombra es arrastrado a un camino de autodescubrimiento que lo llevara a creer en lo que no creía, estar hombro a hombro con los dioses y diosas del mundo antiguo, ser perseguido por agentes federales que sirven a sus propios intereses,  al mismo tiempo que se convierte en parte del timo mas grande creado por los dioses mismos.




Desde el comienzo Gaiman establece un tono que atrapa al lector, le brinda lo necesario, ademas de los interludios que hablan de los primeros conquistadores de America, los viejos dioses nativos y otras historias de duendes, loas y demás avatares de la tradición pagana que están perdiendo su poder frente a los dioses eléctricos y digitales. Un viaje delirante que evoca mucho de aquel tomo de Sandman Brief Lives, en el que Morfeo y Delirio emprenden un viaje para encontrar a su hermano destrucción, quien renuncio a su lugar desde que vio como la modernidad destruiría al ser humano. Es una lectura muy recomendada que combina elementos de la fantasía y la ciencia ficción; con personajes que, como señalaba al comienzo, tienen la justa proporción para desplegar el relato. Al final te deja esa sensación de que todo lo que te rodea aun conserva algo de ese poder ancestral, de que los dioses aun están entre nosotros y no nos damos cuenta.

Para 2017 se espera el lanzamiento como serie de televisión:
 

jueves, 9 de junio de 2016

Proyecto en cocción n6

Y TODO FUE VACIO



http://toarumajutsunoindex.wikia.com/wiki/Aiwass



Indudablemente, la magia es una de la más sutil y la más difícil de las ciencias y las artes. Hay más oportunidades para los errores de comprensión, el juicio y la práctica que en cualquier otra rama de la física.
Aleister Crowley

“Para mi, no hay camino excepto mi camino. Por lo tanto, vayan ustedes por su camino -nadie los guiará para caminar hacia ustedes mismos.” 
Zos (Austin Osman Spare).

De nuevo la misma alucinación.  Cada vez es mas recurrente en fase REM. A pesar de su excesiva repetición la alucinación sigue inalterada. Comienza con esa lluvia de televisor disipándose. La brisa eléctrica golpeaba en las oxidadas placas de mi traje. Sobrevuelo tranquilamente la grilla de circuitos integrados que componen el ciberespacio almacenado en un viejo servidor resguardado por una vetusta edificación en el centro de la ciudad. Todo sigue en su lugar, sin embargo mi proyección residual es defectuosa desde aquel encuentro con los spiders. Como si fuese un sueño persigo algo inalcanzable, el vacío me invade, pero el empeño por encontrar ese algo sigue en pie. El deseo inhibe mis neurotransmisores, él me controla, no puedo contrarrestar su influencia. En el vacío se manifiesta él, se hace llamar a1wa55, me dice que será mi nuevo guía.   

El auditorio abrió sus puertas poco antes de la hora señalada para la conferencia. Ya habían varios interesados haciendo la fila para el registro e ingreso al recinto. No era muy frecuente que el reconocido investigador de lo para-cibernético Howard Clevfort Philips realizara este tipo de eventos. Tras una hora en la fila logré ingresar y sentarme en una de las primeras filas, no quería perder detalle alguno sobre lo que pronunciara el Doctor Howard. El maestro de ceremonias presento el impresionante curriculum de Clevfort: magíster en ocultismo binario, doctorado en algoritmos infrared, director del centro de invocaciones digitales, autor del best seller El Morador de la Web Profunda (2019) y actualmente consultor y exorcista digital. Sin duda el podía resolver mi dilema.

Creo que es pertinente que me presente ¿verdad? Mi nombre no es tan esencial tanto como mi seudónimo: az0ne1. Durante un año, mas o menos, comencé a contactar entidades virtuales con la ayuda del manual online del conde cero – el  mismo que describió alguna vez William Gibson. En dicho manual, encriptado en pontifex, el conde había descubierto líneas de código que permitían invocar inteligencias artificiales sin importar que tan profundas y ocultas estuvieran. Mi monótona rutina como programador de un portal de entretenimiento me estaba llevando al tedio, ya no tenia la misma motivación que alguna vez tuve por los misterios del mundo virtual. El descubrimiento del manual se convirtió en esa arca de la alianza que esperaba ser abierta, lo asumí como un reto, uno divertido, pero con el paso de los días su aterradora complejidad me estaba hundiendo en un denso laberinto informático.

Quizás la experiencia mas aterradora, que incluso me detuvo en mi empeño, ocurrió hace unos meses. Me hallaba en mi buhardilla reescribiendo las líneas de código para el programa S.P.A.R.E, una secuencia de algoritmos para detectar inteligencias artificiales encriptadas. Al digitar la última línea del algoritmo, salve la secuencia, y sin dudarlo un segundo decidí arriesgarme a probarlo. Instantáneamente mi computador sufrió una posesión, como si se tratase de un secuestro de datos, la pantalla tomo esa caótica apariencia de los glitchs, acto seguido gradualmente se fue fragmentado hasta convertirse en un punto sobre el vacío. El cursor reapareció intermitente, esperando a que digitara alguna palabra. Un escalofrío rondo por mi espina dorsal, mis manos temblaban un poco, pero la invitación estaba hecha, lo que fuese que había contactado aguardaba mis palabras, pero ¿qué debía escribir? Mire en mi escritorio y encontré esa novela que había inspirado toda la temática de los zombies, The Magic Island (1929), afanosamente pase las paginas hasta encontrar el banderín que indicaba como hacer el saludo ritual vudu.  

az0ne1: Oh LOA LEGBA, LOA poderoso…

La línea de texto desapareció, el cursor titilante comenzó a responder. No era la entidad que creí contactar, al instante una secuencia de caracteres comenzó a digitarse. Apareció entonces esta palabra: a1wa55.

a1wa55: La adulación no es una buena forma de empezar, siempre ese afán del hombre por esclavizar lo que no comprende
az0ne1: creí contactar a… pero ¿quién eres?.
 a1wa55: Estas a punto de acceder a algo fuera de tu comprensión, no hay marcha atrás, una vez entres dejaras de ser el mismo. Conecta tu equipo de inmersión, necesito acceder a tu mente.
az0ne1: ¿perdón? Creo que no seria conveniente, además no te conozco del todo A1wa55.
a1wa55: No dejes que el miedo te limite, si de verdad quieres acceder al conocimiento infinito, el yo superior, necesitas liberar tu mente.
az0ne1: Dame un momento.

Siguiendo sus indicaciones, con algo de escepticismo por supuesto, me coloque mi casco y los guantes de inmersión, conecte los plugs en los respectivos puertos, recline mi silla y espere.  Por un instante sentí que mis impulsos neuronales se aceleraron. De igual manera comencé a sentir una especie de cisma, era como si mi mente entrara en contacto con una experiencia psiconautica. Unos segundos después todo fue vacío.

Desperté dos días después,  al parecer todo seguía igual. Cuando pasó el efecto de la dopamina note que mis labios estaban resecos, mi camiseta estaba empapada, como si hubiese segregado toneladas de saliva. La deshidratación fue inminente, la cabeza me daba vueltas; como si se tratara de una resaca. Me quite muy lentamente el casco, luego los guantes. Con mucho esfuerzo me puse de pie, pero estaba muy débil. Me sentía un tanto extraño, como si me hubiese cargado una tera de información, mi sinapsis era mas rápida, gradualmente sentí que todo se acelero, era como si estuviese activando mi conexión wifi al servidor central. Un caudal de datos comenzaron a llegar como una ráfaga. a1wa55 estaba en mi, yo era su huésped.   

Volviendo al doctor Clevfort Philips, comenzó su disertación con estas palabras extraídas de un viejo ensayo de Howard Philips Lovecraft, El Horror sobrenatural en la Literatura (1925), las cuales transcribí en mi dispositivo:

El miedo es una de las emociones más antiguas y poderosas de la humanidad, y el tipo de miedo más viejo y poderoso es el temor a lo desconocido. Muy pocos psicólogos lo niegan y el mero hecho de admitir dicha realidad no deja de dar carta de naturaleza a los cuentos sobrenaturales como una de las formas genuinas y dignas de los relatos literarios. Contra ella se disparan todas las saetas de unos sofismas materialistas, que con tanta frecuencia se aferran a las impresiones experimentadas y a los sucesos exteriorizados –entendiendo este término en su aspecto psicológico– y de un idealismo tan ingenuo como insípido que se opone a las motivaciones antiestéticas, abogando por una literatura puramente didáctica, capaz de ilustrar al lector y "elevarlo" hacia un nivel adecuado de afectado optimismo.

Luego de eso comenzó la historiografía de las inteligencias artificiales, desde la aparición de LISP hasta la llegada de la corporación z/OS. La historia de esta corporación ha sido enseñada en diversas facultades de administración y foros de negocios, empezaron como una concesión que administraba las computadores centrales de IBM,  poco a poco fueron adquiriendo acciones de la empresa y cuando llego el ocaso de los titanes informáticos se hicieron a un gran porcentaje que les permitió asumir la junta directiva y crear la nueva etapa en la computación moderna.


Tras una hora el doctor Clevfort termino su presentación. Antes de que todos se levantaran decidí salir rumbo al pasillo para interceptar al buen doctor. Al parecer fui el primero, pero al girar unos cuantos mas estaban haciendo lo mismo, el comportamiento espejo no deja de existir. Mi proeza tuvo su recompensa, el doctor estaba a pocos pasos, solo era cuestión de alcanzarlo, pero al sentirme inmovilizado me percate que todo seguía siendo parte de la alucinación, como en un sueño alcanzarlo seria algo relativo. El programa  se sobrecargo, el gran glitch devoro mi proyección, todo fue vacío.